Nos enorgullecemos de nuestra atención al detalle no sólo en la construcción de proyectos habitacionales o comerciales, sino en todos los espacios que creamos: desde terrazas, hasta albercas y espacios comunitarios.
Diseño y construcción de albercas: técnica, estética y funcionalidad
La construcción de albercas es una de las áreas donde aplicamos con mayor profundidad nuestra experiencia y conocimientos técnicos. Hacer bien una alberca no solo implica excavar y colocar acabados; requiere una planeación integral que abarque obra civil, instalaciones hidráulicas, eléctricas y la correcta selección de equipos, siempre considerando eficiencia, durabilidad y bajo mantenimiento.
Desde el punto de vista técnico, cada detalle cuenta. Diseñamos sistemas hidráulicos que aseguren una circulación del agua óptima, evitando zonas muertas, mejorando la filtración y facilitando el tratamiento. Seleccionamos bombas, filtros, calefacción y automatización con base en el uso previsto de la alberca, la exposición solar, la orientación y el volumen del vaso, buscando siempre el menor consumo energético y el mayor rendimiento.
Asimismo, implementamos sistemas de desinfección avanzados (ozono, cloración salina, UV) que permiten mantener la pureza del agua utilizando la menor cantidad posible de químicos, cuidando la salud de los usuarios y prolongando la vida útil de los materiales.
En términos estéticos, trabajamos con acabados seleccionados no solo por su belleza, sino también por su resistencia y facilidad de limpieza. Piedra natural, mosaicos venecianos, cuarzos y revestimientos modernos nos permiten crear superficies atractivas, seguras al tacto y coherentes con la arquitectura del entorno.
Pensamos también en el día a día del usuario: diseñamos albercas funcionales, cómodas y de bajo mantenimiento. Incorporamos rebosaderos, sistemas automáticos de llenado y control de nivel, iluminación LED para crear ambientes, así como áreas de estancia como camastros húmedos, bancos perimetrales y escalones amplios que mejoran la experiencia de uso diario.
Una alberca bien construida no solo es un elemento de lujo: es una extensión del espacio habitable, una fuente de bienestar y, si se ejecuta correctamente, una inversión duradera con costos operativos mínimos.










